Nuestra historia

Latintota nació de una idea sencilla: transformar el juego de memoria clásico en pequeños objetos ilustrados y con nuevas reglas.

Cada edición está pensada como una pequeña galería de cartas: visual, táctil y fácil de jugar. Juegos que invitan a observar, recordar y compartir tiempo alrededor de una mesa.

Creemos que un juego puede ser algo más que entretenimiento. También puede ser un objeto bonito, cuidado y especial; algo que apetece regalar, guardar y volver a jugar.

Todos los juegos de Latintota parten de una misma base: cartas cuadradas de bolsillo, diseño limpio y una experiencia sencilla y visual. Lo que cambia en cada edición es el universo artístico: colores abstractos, formas, ilustraciones, criaturas o colaboraciones con artistas.

Cada juego está diseñado y producido con cuidado en España.

En Latintota creemos que el arte también puede tocarse, compartirse y jugarse.


Nuestra misión

Nuestra misión es crear juegos que inviten a observar mejor, jugar con calma y conectar con otras personas.

En un mundo lleno de ruido y velocidad, queremos recuperar el placer de los juegos analógicos: usar las manos, la memoria, la atención y la imaginación.

También queremos dar espacio a ilustradores y artistas, creando ediciones donde su trabajo pueda vivir en un formato diferente: no solo para ser mirado, sino también para ser jugado.

Trabajamos con materiales cuidadosamente seleccionados y con colaboradores cercanos siempre que es posible, con la intención de crear productos bonitos, duraderos y bien hechos.

Latintota es un proyecto pequeño y personal, construido con cuidado, intuición y mucho amor por el juego, el color y la ilustración.


Fundadora

Latintota empezó como una búsqueda personal: crear algo que fuera divertido, bonito y pausado a la vez.

Mientras jugaba con color y papel, Fernanda creó las primeras ilustraciones de RGB y pensó: “Qué bonito sería poder jugar a mi juego favorito con estas cartas”.

Ese momento fue el inicio de Latintota.

Gracias por formar parte de este camino y por ayudar a mantener vivo el espíritu del juego.